Explicado para peques
Antes de nacer, cuando estabas en la tripa, tu cara se fue formando poco a poco, como un puzle: unas piezas se van acercando hasta que se juntan.
A veces, en el labio o en el paladar (el «techo» de la boca), dos piezas no terminan de juntarse. Eso se llama fisura. Por eso hay niños y niñas que nacen con una pequeña abertura en el labio, en el paladar o en los dos.
La fisura no se contagia y nadie tiene la culpa: simplemente, pasa.
Los médicos y las médicas saben cerrarla con operaciones. Y luego hay más personas que ayudan:
- el o la logopeda, que ayuda a hablar;
- el o la dentista y el ortodoncista, que cuidan los dientes;
- el otorrino, que mira los oídos.
Hay muchos niños y niñas con fisura. En ASPANIF nos conocemos, jugamos juntos y nos ayudamos. ¡No estás solo ni sola!
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